25 dic 2008

Discos para escuchar este verano



El Manifiesto Desastre-Nacho Vegas




Hellville de Luxe- Enrique Bunbury

En épocas de crisis, algunos leen a Keynes, otros...




Lanzan "El Capital" de Marx como historieta, en Japón


TOKYO (AP) - Justo para las Navidades, Carlos Marx está encontrando una nueva audiencia entre los fanáticos de las historietas:La edición "manga" (un tipo de historieta creada en Japón) de "El Capital", uno de los más famosos tratados de economía política del mundo.La historieta llegó a las librerías niponas este mes y ha logrado vender 6.000 copias en sus primeros días, dijo Yusuke Maruo, de la casa editorial EastPress Co."Creo que la gente está tratando de encontrar respuestas en Marx a los problemas que existen en la sociedad capitalista", dijo Maruo. "Obviamente, la reciente crisis global sugiere que el sistema no funciona de manera apropiada".Maruo expresó se deseo de que la versión de historieta de "El Capital", publicado en 1867, sea una buena introducción a la obra de Marx, quizás el pensador y teórico más influyente del siglo XIX.Los lectores a quienes se dirige la obra son empleados de oficina de una treintena de edad. La Navidad y el Año Nuevo son una época muy importante para las editoriales, pues muchas personas salen de vacaciones y tienen más tiempo para leer.El primer volumen de "El Capital" llevado a la historieta es el relato de una fábrica de queso administrada por su protagonista,
Robin, quien se rebela contra los principios socialistas de su padre y se convierte en un conductor esclavo tras asociarse con un inversionista.Robin, sin embargo, tiene un complejo de culpa, al sentirse tironeado entre sus ambiciones capitalistas y el daño que causa con la explotación de los trabajadores.Maruo dijo que la versión "manga" de "El Capital" fue planeada hace algunos meses, luego del éxito que tuvo una nueva edición de la novela comunista de 1929 "El buque factoría de cangrejos", historia de un capitán sádico que obliga a su tripulación a trabajar como mano de obra esclava."El Capital" en su edición manga está siendo traducido al inglés, al coreano y al chino para su distribución en Estados Unidos,Asia y Europa.

El Che protagonista de historieta

BBC Mundo
El rostro del guerrillero argentino que peleó junto a Fidel Castro en la Revolución Cubana se ha reproducido con los años en camisetas, afiches, banderas y carteles. Multiplicado hasta el infinito en cuanto objeto se le venga a la mente, ¿tal vez usted nunca lo haya visto antes en la tapa de un
libro de cómics? "Veo la foto de ese hombre por todos lados", le dice un joven a un amigo quien le responde: "¿Te refieres a Ernesto 'Che' Guevara?". Con ese diálogo el dibujante neoyorquino Manuel "Spain" Rodríguez comienza su historieta sobre el Che. La obra se llama "Che. Una biografía gráfica" y recopila las historias más conocidas del guerrillero desde su nacimiento en
Rosario, Argentina, hasta su muerte en el poblado boliviano de La Higuera, todo en formato de cómic. "Dennis Kitchen, mi agente de Verso Press (la editorial de su publicación), me pidió que escribiera una biografía ilustrada de no más de 100 páginas, y hacía tiempo que estaba interesado en escribir sobre el Che, entonces encontré la oportunidad justa para hacerlo", le contó "Spain" Rodríguez a BBC Mundo desde su casa en San Francisco. "Yo tenía una remota idea acerca de él, pero no sabía todos los detalles. Cuando comencé a hacer la investigación, empecé a aprender muchas cosas y a destacar las situaciones más interesantes", cuenta Rodríguez de "su personaje". "Por ejemplo en la película 'Diarios de motocicleta' no cuentan como "La Poderosa II" (moto que utilizó el Che en uno de sus viajes por Sudamérica) se rompió. Y yo en mi libro fui capaz de ilustrar que chocó en una estampida". Fanático de los que algunos califican como "el noveno arte", Rodríguez dibuja historietas desde finales de la década del sesenta y no duda en destacar su importancia actual: "Yo crecí leyendo cómics y las historietas que tienen una connotación histórica son una buena manera de enseñar a los jóvenes más
de lo que puede enseñarle un profesora en la escuela". Hacía tiempo que estaba interesado en escribir sobre el Che, entonces encontré la oportunidad justa para hacerlo El autor es uno de los más famosos representantes del comic underground (movimiento de dibujantes que aparece a fines de las década del 60 en EE.UU. e involucra a las publicaciones de editoriales independientes) y una de sus tiras, Trashman, es muy popular entre los fanáticos del género en Estados Unidos. Consultado sobre cómo encaró el proyecto que tenía como protagonista un personaje tan conocido y para muchos polémico, Rodríguez asegura que quiso ser "lo más fiel a la realidad posible" y no duda en definir a su "biografía gráfica" como una "pieza histórica". Si bien las diferencias están a la vista, BBC Mundo le preguntó a Spain Rodríguez qué diferenciaba su libro de las decenas de biografías escritas sobre Guevara. "Cada panel dibujado podría haber sido una página entera en un libro. Entonces la diferencia reside en la capacidad de incorporar
más conocimientos. Una imagen tiene información, o como es popularmente conocido, una imagen vale más que mil palabras".

Libros de Karl Marx se venden más que nunca en medio de crisis financiera

El editor alemán Jorn Schütrumpf, especialista en literatura comunista, afirma que el autor está "de moda" ante la situación
bursátil mundial.
FRANKFURT.- Si los libros de Karl Marx están de moda o responden a una búsqueda de respuestas frente a la crisis financiera es una incógnita, pero lo cierto es que nunca se vendieron tanto, afirmó Jorn Schütrumpf, editor alemán especializado en literatura comunista. "Desde 2005, mi volumen de negocios no ha dejado de aumentar", afirmó este hombre vestido íntegramente de negro con una barba cuidada, que dirige la editorial berlinesa Karl Dietz Verlag, en su estand en la Feria del Libro de Frankfurt, que cerrará sus puertas el domingo. Detrás de él se ve su "best-seller": una cuidadosa edición con la tapa azul oscuro del "Capital", la "biblia" del marxismo, redactada por Karl Marx y Friedrich Engels, cuya primera parte fue publicada en 1867. "En 2005 vendí 500 ejemplares, en 2006 unos 800 y en 2007, 1.300. En los primeros nueve meses de 2008 vendí ya 1.500. Las cifras en valores absolutos no son impresionantes, pero el progreso, sí", afirmó el editor a la AFP. "Por supuesto, que hay una moda, sobre todo porque muchos jóvenes compran el libro que nunca leerán, pues es una lectura sumamente ardua y exigente", afirma Schütrumpf, rodeado por fotografías del filósofo alemán y de la emblemática figura del socialismo alemán Rosa de Luxemburgo. "Pero también distingo un verdadero movimiento de retorno a la lectura de Marx", se congratula este editor alemán. En momentos en que el mundo está al borde de la recesión, Schütrumpf afirma: "Una sociedad que siente nuevamente la necesidad de leer a Karl Marx, es una sociedad que se siente mal".


El último moderno-Federico Moura 20 años


Increíble.Veinte años pasaron ya desde que Federico murió.La muestra estuvo bien...con sabor a poco...pero vale, vale antes que nada, y vale el recuerdo, que en estos tiempos, ya es mucho.


8 dic 2008


Una poesia del maestro....


Asunción de ti
1
Quién hubiera creído que se hallaba sola en el aire, oculta, tu mirada. Quién hubiera creído esa terrible ocasión de nacer puesta al alcance de mi suerte y mis ojos, y que tú y yo iríamos, despojados de todo bien, de todo mal, de todo, a arrojarnos en el mismo silencio, a inclinarnos sobre la misma fuente para vernos y vernos mutuamente espiados en el fondo, temblando desde el agua, descubriendo, pretendiendo alcanzar quién eras tu detrás de esa cortina, quién era yo detrás de mi. Y todavía no hemos visto nada. Espero que alguien venga, inexorable, siempre temo y espero, y acabe por nombrarnos en un signo, por situarnos en alguna estación por dejarnos allí, como dos gritos de asombro. Pero nunca será. Tú no eres ésa, yo no soy ése, ésos, los que fuimos antes de ser nosotros.
Eras sí pero ahora suenas un poco a mí. Era sí pero ahora tengo un poco de ti. No demasiado, solamente un toque, acaso un leve rasgo familiar, pero que fuerce a todos a abarcarnos a ti y a mí cuando nos piensen solos.
2
Hemos llegado al crepúsculo neutro donde el día y la noche se funden y se igualan. Nadie podrá olvidar este descanso. Pasa sobre mis párpados el cielo fácil a dejarme los ojos vacíos de ciudad. No pienses ahora en el tiempo de agujas, en el tiempo de pobres desesperaciones. Ahora sólo existe el anhelo desnudo, el sol que se desprende de sus nubes de llanto, tu rostro que se interna noche adentro hasta sólo ser voz y rumor de sonrisa.
3
Puedes querer el alba cuando ames. Puedes venir a reclamarte como eras. He conservado intacto tu paisaje. Lo dejaré en tus manos cuando éstas lleguen, como siempre, anunciándote, Puedes venir a reclamarte como eras. Aunque ya no seas tú. Aunque mi voz te espere sola en su azar quemando y tu sueño sea eso y mucho más. Puedes amar el alba cuando quieras. Mi soledad ha aprendido a ostentarte. Esta noche, otra noche tú estarás y volverá a gemir el tiempo giratorio y los labios dirán esta paz ahora esta paz ahora. Ahora puedes venir a reclamarte, penetrar en tus sábanas de alegre angustia, reconocer tu tibio corazón sin excusas, los cuadros persuadidos, saberte aquí. Habrá para aprender otra piedad y el momento del sueño y el amor que aquí permanecieron. Esta noche, otra noche tú estarás, tibia estarás al alcance de mis ojos, lejos ya de la ausencia que no nos pertenece. He coservado intacto tu paisaje pero no sé hasta donde está intacto sin tí, sin que tú le prometas horizontes de niebla, sin que tú le reclames su ventana de arena. Puedes querer el alba cuando ames. Debes venir a reclamarte como eras. Aunque ya no seas tú, aunque contigo traigas dolor y otros milagros. Aunque seas otro rostro de tu cielo hacia mí.

7 dic 2008

Libros para regalar esta Navidad


Honor y duelo en la Argentina moderna


Siglo XXI Editores


Desde fines del siglo XIX y hasta las primeras décadas del siglo XX, los miembros de la elite política y social argentina se batían a duelo con frecuencia y, al analizar esta práctica, Sandra Gayol recupera la importancia del tema y ofrece las claves esenciales para pensar los procesos de fabricación de la diferencia social y política. El duelo fue el comportamiento necesario para fijar distinciones y jerarquías en un momento de recomposición de la clase alta y de modificaciones estructurales de la sociedad. El honor funcionaba como ordenador de un espacio social convulsionado y de una esfera política competitiva y en proceso de ampliación. Tan extendida estaba la práctica del insulto y del duelo que era raro encontrar una personalidad pública, un parlamentario, un hombre de letras o un acaudalado, que no se hubiera visto involucrado por lo menos una vez en las denominadas “cuestiones de honor”. Era mucho lo que estaba en juego, pues la predisposición a defender el honor personal por medio de un duelo caballeresco indicaba si alguien pertenecía o no a las elites.


Deuda de sangre
de Mercedes Giuffré

Suma de Letras

Un policial clásico en el Buenos Aires del virreinato
Un joven de la alta sociedad porteña es asesinado y el doctor Samuel Redhead será el encargado de investigar el caso. Los ciudadanos de Buenos Aires, en la época del virrey Liniers y las invasiones inglesas, son los protagonistas de este policial histórico que se adentra en una compleja red de misterios, crímenes, lealtades y traiciones.


Aráoz y la verdad
de Eduardo Sacheri

Alfaguara


“Lo que me importa es saber lo que pasó con Perlassi. La verdad. Eso quiero saber. La verdad”, dice Aráoz, quien decide emprender un viaje hasta O’Connor, un pueblito que se cayó del mapa en los noventa, para encontrar a la única persona que puede revelarle qué ocurrió en el partido de fútbol que dejó afuera del campeonato a Deportivo Wilde, cuando él era apenas un chico. Eduardo Sacheri propone, en su segunda novela, una intriga donde se alternan el pasado y el presente, mientras los episodios se van encadenando en la voz de sus personajes para recrear un mundo tan íntimo como universal.Una vez más, este excelente narrador nos habla de los hombres que –como el futbolista tras la pelota– persiguen su verdad, para comprender el bien y el mal, y para redimirse, incluso, de sus más absolutas derrotas.

Cumbres Borrascosas


He aqui, un pequeño homenaje a Emily Bronte.

Hay libros que se reproducen en imágenes, que se popularizan en canciones, que se convierten en películas. Y que arrastran el mito de su autor, y los extienden en tiempos y lugares diferentes. Pocas obras logran esa acción precisa: situarse en el inconsciente de lectores volviendo familiares paisajes lejanos y situaciones ajenas. Como una sombra sutil y permanente, Cumbres Borrascosas parece ser la novela conocida por todos; incluso quienes no la leyeron saben algo de su historia, sus personajes, o pueden evocar sus escenarios. El título fue tomado por la cantante Kate Bush para un álbum y se filmaron numerosas películas basadas en la historia . Su legado en la historia de la literatura es incuestionable.
Por generaciones, Emily Brontë fue la heroína mártir de miles de biografías. Su vida tuvo los componentes necesarios –misterios y tragedias– para hacer el mito tan grande como la novela.
Brontë murió en 1848, al año siguiente de publicar la que sería su única novela. Tenía 30 años, uno menos que su querida hermana Anne, que murió con cinco meses de diferencia. Branwell, el único hermano varón, moriría tres meses después que la escritora, a los 31 años. Al tiempo que crecía la fama de la novela, diversas biografías se centraron en la vida de aquellas hermanas, que se criaron en Yorkshire y, huérfanas de madre desde pequeñas, asistieron a la muerte de dos hermanas mayores, de 10 y 12 años. El padre, un pastor bien instruido, creyó que a su hijo varón lo esperaba un destino lleno de éxito y sabiduría, e ignoró la obra que gestaban en secreto Emily y Charlotte. El proceso de mistificación se apoya en estas desventuras, bajo el postulado que explica, desde el sentido común, cómo el talento sobrevive en condiciones adversas y la tragedia es sublimada en una gran obra de ficción.

El análisis del contexto de producción de la obra llamó la atención de teóricas feministas que vieron en las hermanas Brontë un material exquisito a sus fines analíticos. La discriminación que sufrieron por parte de su padre a favor del hermano o el hecho de que la primera edición de Cumbres... fuera firmada con un seudónimo masculino son indicadores de la desigualdad sexual de la época. En el extremo, algunas autoras han sostenido que si la sociedad del siglo XIX trata a la mujer de manera impersonal, como si fuera una categoría vacía, son las escritoras quienes estuvieron especialmente motivadas para explorar y desarrollar una voz original. Brontë no tuvo ningún tipo de celebridad en vida.
Al momento de su publicación, Cumbres Borrascosas no fue bien recibida por lectores, ni críticos, que descalificaron la novela por la “intensidad de su sentimiento” y la “brutalidad de los personajes”. Pero es justamente en esos aspectos donde reside, sin embargo, parte de su atractivo: la turbulencia con que maneja a sus protagonistas, tan excesivos como complejos. Y también en su manejo de la narración, construida sobre una elaborada estructura de relatos enmarcados.
El narrador es Lockwood, un inquilino que ocupará una de las casas del alejado páramo donde se encuentra Cumbres Borrascosas. El comienzo es potente, casi in media res: Brontë escenifica de inmediato un conflicto básico. El joven que llega para ocupar un nuevo hogar es tratado violentamente por Heathcliff, el dueño de casa. Todo se intensifica por la necesidad de aprender a convivir. Y en su deseo por comprender al maleducado propietario, Lockwood busca respuestas.
Brontë recurre a los relatos enmarcados para hacer crecer la tensión entre lo que ocurre en el presente –misterio que queremos develar– y el pasado. El narrador le pregunta a Elena, su ama de llaves, la historia del sombrío Heathcliff, y entonces la narración queda, durante varios capítulos, a cargo de la empleada. La figura del inquilino se desdibuja y pierde protagonismo a medida que se suman nuevas voces a través de cartas viejas o diálogos citados con el recurso de la cita fiel a cada parlamento. Pero las preguntas de Lockwood no son, como las de Watson a Holmes, sólo una excusa para que se destaque la brillante elocuencia del otro, ni sirven únicamente para anoticiar al lector de la historia. Brontë construye a Lockwood –el personaje más olvidado de la novela– pleno de contradicciones, inteligente y ávido de descubrimiento. Sin embargo, el tiempo ha sobrevivido, sobre todo, a Catalina y a Heathcliff, que sirvieron para catalogar la novela como una “historia de amor”.
Antecedente de la novela rosa. Si se lee la novela hoy, es imposible no sentir ciertas resonancias. Lejos de su intención original, la sensación de familiaridad que provocan algunos pasajes está basada en una construcción posterior, gestada por los consumos culturales de géneros que proliferaron en el siglo XX. Publicada en la época del surgimiento del folletín, Cumbres Borrascosas contiene el germen de la novela rosa o, al decir de los semiólogos, del melodrama, que tuvo su esplendor en el siglo pasado. Entre los componentes más reconocibles se destaca el triángulo amoroso que se da entre Catalina, su marido Edgardo y su hermano adoptivo Heathcliff; la presencia del azar como motivador del avance de la trama –no hay un abuso de este elemento, que sí es determinante para la huida de Heathcliff, que toma esa decisión por escuchar una conversación ajena– y los consecuentes malentendidos, otra pieza fundamental de la novela rosa. Las discusiones ásperas e interminables de los personajes, con parlamentos tan histriónicos como trágicos y líricos, se completan hoy por el recuerdo de telenovelas o escenas de Corín Tellado. “Si no puedo guardar a Heathcliff como amigo, si Edgardo ha de ser mezquino y celoso, ¡trataré de partirles el corazón, partiéndome el mío!”, dice Catalina, con su habitual iracundia. Pero los elementos que más tarde se convertirían en fórmula, con su sonido hueco de reiteración extrema, en Cumbres Borrascosas se presentan con un deliberado y atrapante salvajismo. Brontë complejiza el juego de antagonistas y no cierra a sus personajes a las opciones básicas del melodrama; no hay buenos y malos; hay personajes perdidos, sufrientes, perturbados. Heathcliff no es un héroe maltratado ni busca redimirse. Obstinado, oscuro y violento, se aleja del héroe victoriano, caballero e instruido. Catalina tampoco es la típica protagonista pasiva y bondadosa. A mitad de camino entre el romanticismo y el realismo, la novela tiene pasajes alucinados, sueños terroríficos, y sus personajes, en mayor o menor medida, actúan por superstición, por miedo al castigo divino u odio a la religión, tema omnipresente. “Sentía que Dios había abandonado allí la oveja descarriada a sus propios malvados extravíos, y que una fiera diabólica merodeaba entre ella y el redil, esperando la ocasión de arremeter y destruirla”, dice Elena. La inclemencia del clima se solidariza con la tortuosa existencia de sus personajes. La soledad del páramo, el rugido aterrador del viento, armonizan con Catalina y Heathcliff: su mundo es desesperado, solitario, irracional. Sus acciones, al promediar la novela, están motivadas por el odio, la tristeza y la venganza. Entonces, cabría hacer la pregunta que invita a la relectura: ¿es realmente una novela de amor?