Buenos Aires, 28 de enero 2009.
Se lanza la convocatoria para el Premio de Novela La otra orilla 2009
Grupo Editorial Norma y la Asociación para la Promoción de las Artes -Proartes- convocan a escritores y escritoras a presentar sus novelas inéditas en la quinta edición del Premio de Novela La otra orilla. Este año, el premio asciende a 100 mil dólares y, como siempre, la obra elegida será publicada en Latinoamérica y España.
El jurado -de carácter internacional- estará integrado por tres destacados intelectuales de reconocida trayectoria: Roberto Ampuero (Chile), Pere Sureda (España) y Jorge Volpi (México).
La fecha límite de recepción de originales es el 3 de abril de 2009, a las 18.
El fallo, se dará a conocer en Cali, Colombia, el 17 de septiembre de 2009.
Las bases del concurso pueden consultarse en www.librerianorma.com
En la edición anterior, el ganador del premio fue el escritor argentino Carlos Chernov, con El amante imperfecto. El jurado estuvo compuesto por Alonso Cueto (Perú), Juan Gabriel Vásquez (Colombia) y Guillermo Arriaga (México). Cabe destacar que de las cuatro ediciones anteriores, tres de los ganadores fueron escritores argentinos. En 2007 la novela ganadora fue Un chino en bicicleta, de Ariel Magnus; en 2006, El camino del norte de Jorge Vázquez Rial; y en la primera edición 2005, El salmo de Kaplan, de Marco Schwartz (Colombia).
Editorial Norma y Proartes han instituido el Premio de Novela La otra orilla como un reconocimiento a la escritura, para los hombres y mujeres de las letras de Hispanoamérica. Con este premio se pretende promocionar la obra de autores de habla hispana que, a través de una novela inédita, quieran contribuir al enriquecimiento del patrimonio cultural escrito.
Grupo Editorial Norma, fundado en 1960, es una empresa del grupo Carvajal, y es considerado una de las casas editoriales más importantes de América Latina, con presencia en todo el territorio hispanohablante. La otra orilla tiene como una de sus más importantes directrices la publicación de las nuevas tendencias de la narrativa hispanoamericana.
El jurado
Roberto Ampuero (Chile) ha publicado diez novelas de gran éxito. Entre ellas se destacan Pasiones griegas, Los amantes de Estocolmo y la ficción autobiográfica Nuestros años verde olivo. También escribe la popular saga del investigador privado Cayetano Brulé, quien se ha convertido en un personaje legendario. Los casos de este curioso detective de origen cubano comenzaron con ¿Quién mató a Cristián Kustermann?, Boleros en La Habana, El alemán de Atacama, Cita en el Azul Profundo, Halcones de la noche y El caso Neruda. Ampuero es también autor de la novela juvenil La guerra de los duraznos, el volumen de cuentos El hombre golondrina, el libro de ensayo La historia como conjetura, y de la serie televisiva Brigada Escorpión.
Pere Sureda (España) ha desarrollado su actividad profesional, durante los últimos treinta y seis años, en el sector editorial. Ha trabajado en la revista Quimera, con R. H. Moreno - Durán y Marcelo Cohen; y en varias editoriales, siendo las más destacables Ediciones B y Grup 62. En la actualidad dirige los sellos de narrativa de Grupo Editorial Norma - España y es responsable de los autores de narrativa en lenguas extranjeras para todo el Grupo.
Jorge Volpi (México) es licenciado en Derecho, maestro en Letras Mexicanas por la UNAM y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca. Es autor de las novelas A pesar del oscuro silencio, Días de ira, La paz de los sepulcros, El temperamento melancólico, Sanar tu piel amarga y El juego del Apocalipsis. De los libros de ensayo: La imaginación y el poder, Una historia intelectual de 1968 y La guerra y las palabras. Una historia del alzamiento zapatista. En 1999 obtuvo el Premio Biblioteca Breve por su novela En busca de Klingsor, con la cual inició una "Trilogía del siglo XX", y de la cual se han publicado ediciones en veintisiete idiomas y más de treinta países. En 2004 publicó la segunda parte de la trilogía, El fin de la locura y en 2006 la última parte, No será la Tierra.
Prensa - Grupo Editorial Norma San José 831- Buenos Aires - Argentina 54 11 5236 5000 (interno 42584)
28 ene 2009
1 ene 2009
50 años de la Revolución Cubana

En 1824, El presidente norteamerciano Monroe estable la política de expansionismo de ese país: ninguna potencia europea debía tener soberanía sobre territorio americano. En mayo de 1895 desembarcan los primeros contingentes libertadores de Cuba, en el oriente de la isla, conducidos por el mismo José Martí, que muere a los dos meses de desembarcar. Por otra parte, ya en 1896 la guerra de independencia de Cuba se había transformado en un asunto internacional. Por un lado se despertó el interés de Estados Unidos en la suerte que correría tanto Cuba como Puerto Rico. Por otro lado, en Filipinas, colonia española en el otro extremo del mundo, estalló también una sublevación independentista dirigida por el general Emilio Aguinaldo. Por último, el destino del decaído imperio español involucraba la salud de la propia monarquía española, jaqueada por las feroz oposición de derecha (ultranacionalista e imperialista) y los cuestionamientos de la izquierda republicana. El 15 de febrero de 1898, una mina submarina hundió al acorazado norteamericano Maine, fondeado en el puerto de La Habana, Cuba, provocando la confrontación bélica entre Estados Unidos y España. El 21 de abril Estados Unidos declara la guerra a España por la independencia de Cuba, Puerto Rico y Filipinas. La guerra entre Estados Unidos y España es corta. Rápidamente, Estados Unidos se reúne con España en París y firma el tratado de paz (10 de diciembre de 1898). Por el artículo 2 del Tratado de París se afirmaba: "España cede a los Estados Unidos la isla de Puerto Rico y las demás que están ahora bajo su soberanía en las Indias Occidentales, y la isla de Guam en el archipiélago de las Marianas o Ladrones" . Estados Unidos optó por ocupar Puerto Rico en forma indefinida, a diferencia de Cuba para la que preservó el status de semicolonia legal con posibilidad de intervención permanente. En 1933, se deroga la enmienda Platt, eliminando del texto constitucional la cláusula que atentaba claramente contra la soberanía cubana. Sin embargo, el protectorado de Washington se siguió ejerciendo de hecho. En 1944 por primera vez en la historia, hubo elecciones completamente libres, en las que triunfó el antiguo líder revolucionario y ahora dirigente del Partido Revolucionario Auténtico, Ramón Grau San Martín. En las elecciones de 1948 fue elegido presidente Carlos Prío Socarrás, ministro de Trabajo de Grau, quien de la mano de los Estados Unidos condujo a Cuba a la guerra fría. Eduardo Chibás, del Partido Ortodoxo, aparecía como el gran ganador de las elecciones de 1952, pero su suicidio abrió un vacío político, llenado por sus seguidores ante el desprestigio del oficialismo. Las elecciones no se celebraron debido a la intervención norteamericana y el poder se entregó a Batista, que aumentó la represión anticomunista. El 26 de julio de 1953, Fidel Castro, que ya había sido candidato parlamentario por el Partido Ortodoxo, encabezó el asalto al cuartel de Moncada, la segunda guarnición militar ubicada en Santiago de Cuba. Este hecho marcaría el comienzo de una vasta insurrección popular, cuyo principal objetivo era la caída de la dictadura, pero el fracaso de la empresa disminuyó el número de los rebeldes. En 1954 Batista fue designado presidente en unas elecciones autoconvocadas y sin competencia, que abrieron un paréntesis de distensión en la vida política, que entre otros resultados permitió la salida de Castro de la cárcel y su partida al exilio mexicano. Ahí creó el Movimiento 26 de Julio, reorganizó a los insurgentes y entró en contacto con el revolucionario argentino Ernesto Che Guevara. En diciembre de 1956, a bordo del yate Granma, Castro desembarcó en la playa de las Coloradas, situada en la ensenada del Turquino (en el extremo suroccidental de Cuba), y se adentró en sierra Maestra. Allí recibió el apoyo de buena parte del campesinado y comenzó una guerra contra el gobierno que duró dos años. La isla estaba, en este periodo, completamente entregada al capitalismo estadounidense, que controlaba el 90% de las minas y de las haciendas, el 40% de la industria azucarera, el 80% de los servicios públicos y el 50% de los ferrocarriles y de la industria petrolera. A fines de 1958, la guerrilla asentada en su base principal de sierra Maestra, así como el denominado II Frente Oriental, había acabado prácticamente con la resistencia del Ejército de Batista. El primero de enero de 1959, el dictador Fulgencio Batista, definitivamente derrotado por las fuerzas revolucionarias comandadas por Fidel Castro, abandonó Cuba. Había triunfado la Revolución Cubana. El 8 de enero de 1959, Castro entró en La Habana, y se designó presidente a Manuel Urrutia Lleó, aunque el poder efectivo estaba en manos del principal dirigente revolucionario, que pronto se convirtió en primer ministro.
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