26 ago 2009

25 años sin Capote


Padre del denominado "nuevo periodismo" en Estados Unidos, Truman Capote continúa cautivando 25 años después de su muerte, que se cumplieron ayer, gracias a su genial obra y a una vida tan excéntrica como destructiva. Emocionalmente inestable, el escritor terminó por ser víctima de su afición por novelar hechos y personajes reales, un estilo que lo llevó al éxito profesional pero lo hundió personalmente.Capote murió a los 59 años en Los Ángeles después de largos episodios de abusos de drogas y depresión, un estado en el que se sumió después de tocar el techo de su carrera y ser repudiado por la alta sociedad neoyorquina a la que tanto anheló pertenecer.Había nacido el 30 de septiembre de 1924 en Nueva Orleans. Su nombre original, Truman Streckfus Persons, mutaría a Truman García Capote en 1935 cuando su padrastro, Joseph García Capote, aceptó adoptarlo como hijo propio.En 1941 entró en la prestigiosa revista The New Yorker. Excéntrico, de abierta homosexualidad y don de gentes, Capote supo ganarse el afecto de personalidades de la alta sociedad, quienes le abrieron las puertas de sus casas.Su primer libro fue Otras voces, otros ámbitos, en el que sacó punta a su agudo sentido de la provocación con una historia en la que un joven se enamora de un travesti. Capote hizo guiones para el cine en una década muy productiva que tendría como colofón el estreno de una de sus novelas más conocidas: Desayuno en Tiffany's, de 1958.Un año después tendrían lugar los cruentos asesinatos de la familia Clutter en Holcomb, un pueblo de Kansas. El escritor se tomó seis años para recopilar la información sobre lo sucedido. El resultado fue un trabajo que llamó A sangre fría y arrasó en las librerías en 1966. Su forma de narrar fue calificada como "novela de no ficción" y le valió el título de "padre del nuevo periodismo estadounidense".A sangre fría supuso la cima de su carrera profesional y el reconocimiento de la aristocracia de Manhattan. Sin embargo, el escritor terminaría por ganarse la enemistad de sus amigos ricos y famosos cuando publicó textos ficticios basados en personajes reales de la alta sociedad.

24 ago 2009

Borges, Mas de 100 años....


Tan brillante como polémico....Cien años (desde el humor)



El humor de Borges Durante la dictadura militar:Alguien le comenta a Borges que el general Galtieri, presidente de la República en ese momento, ha confesado que una de sus mayores ambiciones es seguir el camino de Perón y parecerse a él. "¡Caramba! -interrumpe Borges- es imposible imaginarse una aspiración más modesta". Borges firma ejemplares en una librería del Centro.

Un joven se acerca con Ficciones y le dice: "Maestro, usted es inmortal". Borges le contesta: "Vamos, hombre. No hay por qué ser tan pesimista".

Roma, 1981. Conferencia de prensa en un hotel de la Via Veneto. Además de periodistas, están presentes Bernardo Bertolucci y Franco María Ricci. Borges, inspirado, destila ingenio. Llega la última pregunta. "¿A qué atribuye que todavía no le hayan otorgado el Premio Nobel de Literatura?" - "A la sabiduría sueca". En una entrevista, en Roma, un periodista trataba de poner en aprietos a Jorge Luis Borges. Como no lo lograba, finalmente probó con algo que le pareció más provocativo: "¿En su país todavía hay caníbales?" - "Ya no - contestó aquél -, nos los comimos a todos."

En plena Guerra de las Malvinas, opinó que "la Argentina e Inglaterra parecen dos pelados peleándose por un peine" y que "las islas habría que regalárselas a Bolivia para que tenga salida al mar".

Sobre la situación de la literatura argentina, Córdoba Iturburu, que la presidía, inquirió a los gritos: "¿Y qué vamos a hacer por nuestros jóvenes poetas?" Desde el fondo llegó otro grito, éste de Borges: "¡Disuadirlos!" En la pausa de un acto cultural, el novelista Oscar Hermes Villordo acompañó a Borges al baño, situado en un primer piso al que se llegaba por una empinada escalera de madera. Cuando volvían, Villordo notó que Borges descendía los escalones demasiado rápido y, temiendo lo peor, le preguntó:"¿No deberíamos ir más despacio?" "Pero no soy yo - aclaró Borges -, es Newton."

Borges charla con Antonio Carrizo, en un bar. Por la radio del local se anuncia un tango con letra de León Benarós, amigo de Borges. El locutor propone escucharlo y el escritor acepta. Cuando el tango termina, Carrizo le pregunta qué le pareció. Borges mueve la cabeza y dictamina, muy preocupado: "Esto le pasa a Benarós por juntarse con peronistas". El poeta Eduardo González Lanuza, uno de los introductores del ultraísmo en la Argentina y gran amigo de Borges, descubre a éste en Florida y Corrientes, solo, con su bastón, esperando para poder cruzar. Lo toca y le dice: "Borges, soy González Lanuza". El vuelve la cabeza y, después de unos segundos, contesta: "Es probable".

En Maipú y Tucumán, un grupo de adictos a Isabel Perón descubre a Borges y lo sigue unos metros, insultándolo. Al ingresar en su casa, un periodista le pregunta cómo se siente. "Medio desorientado - manifiesta -. Se me acercó una mujer vociferando: ¡Inculto! ¡Ignorante! " Un joven poeta se acerca a Borges en la calle. Deja en manos del escritor su primer libro.Borges agradece y le pregunta cuál es el título. "Con la patria adentro", responde el joven. -"Pero qué incomodidad, amigo, qué incomodidad".

El escritor argentino Héctor Bianciotti recuerda una de las tantas salidas elegantes de Borges, cuando le incomodaban los halagos de la gente: Ocurre en París, en un estudio de televisión. -"¿Usted se da cuenta de que es uno de los grandes escritores del siglo?", lo interrogan. -"Es que este", evalúa Borges, "ha sido un siglo muy mediocre".

Una mañana de octubre de 1967, Borges está al frente de su clase de literatura inglesa. Un estudiante entra y lo interrumpe para anunciar la muerte del Che Guevara y la inmediata suspensión de las clases para rendirle un homenaje . Borges contesta que el homenaje seguramente puede esperar. Clima tenso. El estudiante insiste: "Tiene que ser ahora y usted se va". Borges no se resigna y grita: "No me voy nada. Y si usted es tan guapo, venga a sacarme del escritorio". El estudiante amenaza con cortar la luz. "He tomado la precaución", retruca Borges, "de ser ciego esperando este momento".

A principios de la década de los setenta, el escritor y psicoanalista Germán García invita a la Argentina a Daniel Sibony,matemático y psicoanalista francés. Sibony quiere conocer a Borges. Al encontrarse, el francés le pregunta en qué idioma desea hablar. "Hablemos en francés", propone Borges, y justifica: "Dicen que la lengua francesa es tan perfecta que no necesita escritores. A la inversa, dicen que el castellano es una lengua que se desespera de su propia debilidad y necesita producir cada tanto un Góngora, un Quevedo, un Cervantes".

Una revista de actualidad reúne a Borges con el director técnico César Luis Menotti. "Qué raro, ¿no? Un hombre inteligente y se empeña en hablar de fútbol todo el tiempo", comenta Borges más tarde.

En 1983, un periodista de La Nación pide a Borges su opinión sobre la Guerra de Malvinas. "Absurda", define Borges. "Estoy triste, muy triste. Mandaron a esos pobres muchachos de veinte años a morir al sur. Tener veinte años y pelear contra soldados veteranos es algo atroz, inconcebible. Solamente en el crucero General Belgrano murieron cientos. Claro que los militares dirán que al lado de los desaparecidos esa cifra no es nada, pero no creo que les convenga ese argumento. No, no les va a convenir..."

El 10 de marzo de 1978, en la Feria del Libro, Borges se cruza con un escritor al que quiere y respeta: Manuel Mujica Lainez. Se abrazan e inician una conversación que es interrumpida una y otra vez por los cazadores compulsivos de firmas. "A veces", se queja Borges, "pienso que cuando me muera mis libros más cotizados serán aquellos que no lleven mi autógrafo."

En 1975, a los 99 años, muere Leonor Acevedo de Borges, madre del escritor. En el velorio, una mujer da el pésame a Borges y comenta: "Peeero... pobre Leonorcita, morirse tan poquito antes de cumplir los 100 años. Si hubiera esperado un poquito más...". Borges le dice: "Veo, señora, que es usted devota del sistema decimal".

Borges y un escritor joven debatiendo sobre literatura y otros temas. El escritor joven le dice: "Y bueno, en política no vamos a estar de acuerdo, maestro, porque yo soy peronista". Borges contestò: "Còmo que no? Yo tambièn soy ciego".

21 ago 2009

Táctica y estrategia


Mi táctica es mirarte
aprender como sos
quererte como sos

Mi táctica es hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo
ni sé con qué pretexto
pero quedarme en vos

Mi táctica es ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos simulacros
para que entre los dos
no haya telón ni abismos

Mi estrategia es en cambio
más profunda y más simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo
ni sé con qué pretexto
por fin me necesites.

Mario Benedetti

17 ago 2009

Bailarines muertos-El Eternauta

La historia del alemán Marcus Schroder (24) es similar a la de muchos otros extranjeros; vino a estudiar castellano por un año (2003) que terminaron siendo seis en los que trabajó de telemarketer, estudió cine y cambió la habitación en un hostal de San Telmo por una habitación en una casa de La Boca. Lo inusual es la marca que dejó: un corto (Bailarines muertos) basado en El Eternauta, el sueño de tantos realizadores argentinos . "Quería estudiar cine en Alemania, pero al ver lo complicado que es entrar en las facultades de Berlín, decidí ir a una privada accesible de Buenos Aires, como el S.I.C.A. Me gustó la ciudad, la onda de la gente, muy distinta a la de Europa. Ahora que estoy acá en Londres... ya extraño Buenos Aires", tira con la melancolía propia de la ciudad que abandonó para acompañar a su novia coreana en el Viejo Continente.

(Suplemento Si-Agosto 2009)

Libro del mes



NocturnaGuillermo del Toro y Chuck Hogan.
Suma de Letras, Madrid 2009.
550 páginas

Hasta la página 150 no es fácil reconocer qué se está leyendo. Toda la ola de marketing, con lanzamientos simultáneos a medianoche en varios países, sumado a una contratapa elocuente y un boca a boca que anunciaba "la novela que vuelve a los orígenes del vampirismo" para separarla del romanticismo del fenómeno Crepúsculo, no se siente ni evidencia en todo el primer tercio de Nocturna. Hasta el capítulo "El despertar" las referencias a la criatura de colmillos son meramente introductoras y casi tangenciales, lo que para un lector impaciente y seguidor del género puede ser intolerable, una incitación segura a abandonar el tomo. Sin embargo, una segunda lectura apunta a una estrategia de venta: este primer tercio intenta atrapar al aficionado al suspenso o misterio en general, aquel que supera el target etáreo de los obsesionados con los vampiros de la nueva era. Y lo logra, al menos hasta más allá del segundo tercio de la novela.
Chuck Hogan y Guillermo del Toro conocen muy bien su negocio. El primero tiene una nada despreciable carrera como bestseller de misterio (El príncipe de los ladrones), mientras que el segundo ya ha demostrado su dominio como narrador sin importar el formato, avalado por su nominación al Oscar por El laberinto del fauno en 2006. Ambos aunaron fuerzas para aterrizar en el papel un proyecto que en su génesis pretendía ser una serie de televisión. Al encontrarse con muchos obstáculos creativos (Fox, la cadena interesada, quería que fuera una comedia), Del Toro luchó porque su idea viera la luz, aun cuando tuviera que cambiar de plataforma. Así es como contactó a Hogan para narrar la reaparición de un vampirismo que nunca ha muerto, pero que ahora adopta un tono de plaga biomédica en lugar de aquella elegante propagación del mal mediante una clásica mordida de colmillos. El sorpresivo aterrizaje de un Boeing 777 con todos sus pasajeros muertos, más el descubrimiento de una desproporcionada caja de tierra muy parecida a un ataúd, es el punto de partida de un engranaje de personalidades y vidas que lucharán por impedir que estos hematófagos muertos-vivos se tomen Manhattan y, luego, el mundo.
Conforme se avanza en la lectura queda en evidencia que Nocturna fue escrita a cuatro manos: un autor recurre a una descripción de ambientes y escenarios al borde de lo poético, mientras el otro está más preocupado de las acciones y los personajes involucrados en ellas. De todas maneras, la estructura "por escenas" de la novela ayuda mucho al orden mental del lector, ya que cada parte se comprende por separado, pero se cohesiona bien en un todo, por lo que la escritura coral no alcanza a entorpecer el dinamismo de la historia. Sin embargo, no es suficiente para satisfacer del todo: el desarrollo por turno de los personajes "normales", el ritmo particular para revelar la información clave y todo el tiempo dedicado a las explicaciones científicas y anécdotas que recuerdan a las series Dr. House o CSI desvían la atención de lo que debería ser el centro, estos vampiros contemporáneos. Más cerca de Alien que del conde Drácula, los vampiros parecen zombies descontrolados que poco se reflejan en las criaturas con personalidad milenaria como las describió Bram Stoker, aun cuando los mismos autores han declarado que cada alusión es un homenaje al legado del escritor británico. Tienen a su favor, en todo caso, su intención de "repensar" el mito, agregando o quitando elementos de la leyenda a destajo, de los cuales la mayoría sí funciona en una orquestación moderna de entes terroríficos.
El último tercio de la novela es todavía más confuso. Las acciones que nos llevan al final son tan abruptas que todo lo sembrado en las páginas anteriores se vuelve prácticamente en su contra, y se hace necesario releer un par de capítulos para terminar de comprender cómo llegamos ahí. Así, las expectativas son cubiertas a medias en este ondulatorio primer tomo de la Trilogía de la Oscuridad, que deja deudas impagas y muchas preguntas para la segunda entrega.

Francisca Solar

9 ago 2009

El silencio de las palabras-Noctambulus....


Te diría algo, pero tan solo me callo
y aunque no me oigas te hablo ,
grito expreso y hasta una respuesta espero
en ese silencio también hay un deseo
Pero solo recibo silencio, y aun así me esmero
deseando recibir lo que sin palabras proclamo
que te des cuenta de que te estoy hablando
que necesito sentirme entre tus brazos .
No digo nada pero con mis ojos te hablo
en este silencio nuestras palabras cruzamos
y al escucharlo me doy cuenta, que sin oir he estado
tu también sin palabras me estabas hablando.

6 ago 2009

El Rescate


Desde la plaza de armas de un lugar cualquiera,

te escribo una carta para que tú sepas lo que ya sabías,

aunque no lo dijeras.Espero que llegue a tus manos y,que no la devuelvas.

Que pagues el rescate que abajo te indico.

Yo tampoco me explico, por qué no acudí antes a ti.

Pero nadie puede salvarme, nadie sabe lo que sabes,

y tampoco entregarían lo que vale mi rescate.

No hay dinero, ni castillos, ni avales, ni talonarios,

no hay en este mundo, -aunque parezca absurdo-, ni en planetas por descubrir,

lo que aquí te pido.

Y no te obligo a nada que no quieras.Las fuerzas me fallan,

mis piernas no responden;te conocen, pero no llegan a ti.

Decidí por eso mismo, un mecanismo de defensa.

Presa como está mi alma, con la calma suficiente,

ser más fuerte, y enfrentarme cuanto antes a la verdad,

sin dudar un segundo, lo asumo, sólo tú puedes pagar el rescate.

Devuélveme el amor que me arrebataste,

o entrégaselo, lo mismo me da, al abajo firmante;

pues no hay en este mundo, -aunque parezca absurdo-,

ni en planetas por descubrir, lo que aquí te pido.

3 ago 2009

Omar Khayyám




XVI. El veneno y

el antídoto




De este viejo Khayyám oye el consejo:

Busca siempre del sabio la amistad;

de los que viven en honestidadsea

la vida para ti un espejo.


Que la distancia de la tierra

al cielote aleje del estulto e ignorante,

y la luz de tu fe vaya delante

para alumbrar las rutas de tu vuelo.


Si un hombre de saber te da un veneno,

bebe sin vacilar el vaso lleno;

del tonto, aunque el antídoto te ofrezca,

vuelca la copa, aunque todo perezca.
* * *